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viernes, 8 de octubre de 2010

Rivas-Vaciamadrid: un mapa detallado de 1770.

(Sección I. Parte correspondiente a Vaciamadrid)

(Sección II. Parte correspondiente a Rivas del Jarama. Obsérvense, en el canal del Jarama, dos molinos arruinados, uno de ellos de papel, otro en funcionamiento, y la barca de Mejorada)


(Sección III. Parte correspondiente a los términos de Vaciamadrid y Rivas )


(Mapa de la Vega del río Jarama, 1770. Fuente Pares, AGS, MPD, 22, 049)

En esta entrada os ofrezco algo que considero una pequeña joya. Se trata de un mapa, fechado en Barajas, el 14 de junio de 1770, con el título:

"Mapa original de plancheta de la Vega del río Xarama comprendida entre el confluente del río Guadalix y Vacia Madrid, hecho de orden del Excmo. Sr. Conde de Aranda con el proyecto de una azequia de regadio desde Pesadilla a San Fernando".

Obra de Jorge Sicre y Bejar, y con unas dimensiones de 53 x 209 cms, representa a la perfección el terreno destinado a la construcción de una acequia real, que aumentase el caudal de agua destinada al regadío en esta zona.

Como el mapa es muy grande y detallado, en la imagen superior os he seleccionado el que representa los pueblos de Rivas y de Vaciamadrid. En esta sección, aparte de representarse a la perfección los cursos fluviales y los sotos de Piul, Rivas y el Porcal hay muchos otros topónimos, algunos de los cuales ya han ido apareciendo en este blog. Entre ellos, he seleccionado diez, que están numerados, y podréis apreciar si procedéis a ampliar la imagen pinchando sobre ella:

(1) Vaciamadrid.
(2) Rivas del Jarama.
(3) Cerro donde estuvo ubicado el castillo musulmán.
(4) Convento (actual Cristo de Rivas)
(5) Barca de Arganda - situada un poco más arriba del puente metálico.
(6) Arroyo de los Migueles (obsérvese que el Camino Real ocupaba la margen contraria a la que ahora ocupa el trazado de la A-3)
(8) Soto del Piul.
(9) Camino Real a Madrid - que era el que pasaba por Vaciamadrid.
(10) Camino a Vallecas - que era el que debían tomar los vecinos de Rivas para entrar en la villa por el pueblo de Vallecas a través del Camino Real de Arganda.

No hay ninguna alusión a la antigua Casa Real, situada en la junta de los ríos. Tampoco lo hacía el Catastro de Ensenada, por lo que es de suponer que el edificio debía haberse arruinado ya por entonces.

Creo que, aparte de volver el pasado a través de la representación del espacio que percibían nuestros antepasados, hay que recuperar también el gusto por la contemplación de estas cartografías. Es evidente que Google Earth jamás podrá superarlas.

lunes, 13 de septiembre de 2010

II RUTA POR EL REAL CANAL DEL MANZANARES

(Mapa del Real Canal del Manzanares. Diccionario Geográfico-Estadístico-Histórico de España y sus Posesiones de Ultramar de Pascual Madoz. Madrid, 1853. Escala 1:10.000. Fuente: Instituto Geográfico Nacional)(Para una mejor resolución pulsa sobre el mapa)





El domingo, día 3 de octubre se celebrará, en Rivas-Vaciamadrid, la II Ruta por el Real Canal del Manzanares. Esta infraestructura hidraúlica, que pretendía convertir Madrid en puerto de mar, llegó a ser construida y las barcazas recorrieron su itinerario, hasta el puente de la Arganzuela.

Hoy abandonado, el Real Canal corre un riesgo añadido, el del olvido. Por eso, el Grupo de Investigadores del Parque Lineal presentará en la Casa de las Asociaciones (Avda del Deporte s/n) de Rivas-Vaciamadrid, el viernes 1 de octubre, a las 19:30, la ruta que se celebrará dos días más tarde. Porque el domingo, 3 de octubre, desde el edificio de Protección Civil, recorreremos, a la inversa, parte del recorrido del citado Canal, con las explicaciones de los especialistas que hacen posible estas jornadas. Puedes ver la ruta en este enlace.

Hoy retomo el blog, y no encuentro mejor ocasión que promover estas iniciativas, que contribuyen a la recuperación del conocimiento de nuestro patrimonio histórico.

Si queréis saber más, podéis descargar el tríptico informativo o conseguir toda la información disponible en este enlace.

Os recuerdo que, si queréis acudir a la ruta del domingo día 3, debéis inscribiros en esta dirección.

Os incluyo, en esta entrada, un mapa del Diccionario Geográfico de Pascual Madoz (1855) en el que aparece el trazado del citado Canal, desde el embarcadero de Madrid hasta la Décima Esclusa. También podréis ver el vídeo promocional y un pequeño reportaje que emitieron en Telemadrid. En este último podréis ver la décima esclusa, el puente del Congosto y lo que queda de la entrada al embarcadero, que hoy está en un parque de Villaverde. Pero para saber más, no dudéis en consultar las entradas de este blog y la completa ruta que han hecho los investigadores del Parque Lineal, incluyendo los últimos detalles. Por cierto, han elaborado un cuadernillo con imágenes tridimensionales, que venden por siete euros. Os lo recomiendo.

Nos vemos en la presentación y en la ruta.

miércoles, 17 de junio de 2009

VACIAMADRID Y EL REAL CANAL DE NAVEGACIÓN DEL MANZANARES: EL PROYECTO DIGMAP



Una de las funciones de este blog es hacer accesible la cartografía histórica y geográfica de Rivas-Vaciamadrid, y ello es posible gracias al proceso de digitalización que ha emprendido las grandes bibliotecas nacionales. Y en este camino es de destacar el proyecto DIGMAP, que pretende reunir los fondos de mapas antiguos de las principales bibliotecas de Europa.

En otras entradas ya habían aparecido Vaciamadrid y Ribas del Jarama en mapas de Tomás López o de Juan Eusebio de la Biesca, en el último cuarto del siglo XVIII. Ahora, remontándonos cien años antes, aparece la confluencia de los ríos Manzanares y Jarama en la delineación de un Real Canal de Navegación proyectado por los hermanos Grünenberg, en 1668. Recordemos que esta idea había sido perseguida desde el siglo XVI, y no llegó a hacerse efectiva, de forma efímera, hasta el XIX. El resultado final y sus restos actuales puede verse en el trabajo realizado en la página del Grupo de Investigadores del Parque Lineal.

Ya había incluido esta representación en la entrada correspondiente al reconocimiento de Carduchi y al proyecto de los Grünenberg, pero ahora puedo ofrecerlo con la calidad digital de 14 mb. El mapa se titula "Planta y Delineación que se hizo por orden de su majestad del Río Mançanares desde el Pardo hasta Bacia Madrid y del Río Larama y Tajo hasta Toledo, con la demonstración [sic] de los terrenos por donde se propone de hacer la Navegación artifical". Se encuentra ubicado en la Biblioteca Nacional de España, con la signatura R-13027, y puede verse, en su totalidad, en este enlace. En él podréis observar que incluye, además, una vista panorámica de Madrid y otra de Toledo, en sus esquinas.

domingo, 29 de marzo de 2009

Grupo de Investigadores del Parque Lineal: el Real Canal de Navegación del Manzanares.



He recibido un correo de un grupo de investigadores, vecinos del barrio de Villaverde, en Butarque, que me han dado a conocer la página web, que están elaborando, sobre el parque lineal del Manzanares. Os la recomiendo en general, porque está muy bien hecha, pero también en particular, por lo que se refiere a la información que nos transmiten sobre proyectos y zonas que han formado parte de la historia de Rivas-Vaciamadrid.

También es muy novedosa la utilización de mapas con la tecnología Googlemapltx, lo que nos puede dar ideas para la realización de nuestros propios mapas temáticas. Especialmente recomendable es el de la Guerra Civil, donde podemos observar movimientos de tropas, fotografías de fortificaciones, ....

Así, la sección sobre el Real Canal de Navegación del Manzanares es muy recomendable: contiene información sobre su historia, descripciones de la vegetación,... y hasta un completo recorrido para hacer en bicicleta (esto va especialmente dedicado a los amigos de think bike).

Os incluyo en esta entrada uno de los videos que han realizado y os animo a que conozcáis su trabajo.

jueves, 14 de agosto de 2008

Vaciamadrid:III. El Real Canal de Navegación del Manzanares

(Proyecto de embarcadero de Vaciamadrid. 1829-1830)

(Mapa de la provincia de Madrid; de Tomás López, 1773)

En 1756, Carlos de Simón Pontero, alcalde de Madrid, volvió a recuperar la idea de crear una red de canales fluviales interiores de navegación, con el fin de agilizar y abaratar los transportes y el abastecimiento a la corte. Esta idea se enmarcaba en la corriente de proyectos que pretendían modernizar España a la luz de las ideas de la Ilustración.

Sin embargo, hubo que esperar a 1770 para que se constituyese una Compañía, cuyo fin sería construir canales de navegación perpetuos “comprehendidos en el distrito de veinte leguas en contorno de Madrid”. Por estas vías podrían transportarse, por espacio de una concesión de cincuenta y cinco años, cualquier efecto, a la vez que se dispondría de hasta quince barcos de su propiedad, con pleno derecho de libre navegación.

El rey se mostró completamente de acuerdo con el proyecto, favoreciendo las expropiaciones de terrenos, abriendo caminos nuevos, cediendo la explotación de canteras y facilitando el préstamo a interés, como si de una real obra se tratase. Así, pronto comenzaron a construirse los canales, embarcaderos, cobertizos y puentes de madera, sin posibilidad de oposición por parte de los dueños de molinos o acequias, pues el proyecto era prioritario en los deseos de Carlos III.

Por eso, las obras avanzaron a buen ritmo, administrada su financiación por el Real Banco de San Carlos (antecedente del Banco de España). En el mapa de Tomás López, de 1773, sobre los alrededores de Madrid, ya se incluía el trayecto del Real Canal de Navegación. Y así, en 1791 el ingeniero Miguel de Hermosilla, al frente de los trabajos, estaba decidido a llevar el canal del Manzanares hasta Aranjuez.

Sin embargo, las obras sólo se efectuaron hasta el embarcadero de Vaciamadrid, desde el llamado “Soto de la Arganzuela”, cerca del Puente de Toledo. La ausencia de un caudal adecuado de agua, la inestabilidad política de los primeros años del siglo XIX y la supresión de los fondos a partir de 1820, hicieron que el proyecto quedará arruinado. Aún así, en 1825 se procedió a reparar los desperfectos, y el duque de Alagón nos informaba de que: “...se ha dado comienzo a los trabajos de prosecución del Canal por la construcción de la décima esclusa que es la única obra de consideración que se presenta asta el pueblo de Vaciamadrid, para la cual se ha hecho la escavación, se estan clavando las estacas, concluyendo el emparrillado y conduciendo todos los materiales necesarios, y cuando esta obra esté ya a punto de concluirse se empezará la apertura del cauce del Canal con toda la actividad que permitan los fondos de la empresa…”

De esta manera, y hasta 1862, en que comenzó a funcionar el ferrocarril, el canal se aprovechó hasta la décima esclusa para transportar algunos materiales, como yeso y piedras, para los edificios de Madrid. A partir de esos momentos, ya definitivamente, el canal quedó abandonado, y hoy en día apenas subsisten algunos restos. Por ejemplo, las dársenas para el embarcadero de Vaciamadrid se quedaron en proyecto, como otros muchos, que pueden observarse en el artículo de María Teresa Fernández Talaya.
Bibliografía digital:
  • Fernández Talaya, María Teresa., El Canal del Manzanares, un canal de navegación en el Madrid de Carlos III. Artículo disponible en formato PDF, contiene imágenes de planos y alzados sobre el proyecto.
  • El mapa de Tomás López, reproducido en esta entrada, está en Sambricio, Carlos y Lopezosa Aparicio, Concepción; Cartografía histórica. Madrid, región, capital. Comunidad de Madrid, 2002.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Vaciamadrid, "desembarcadero de Madrid": II. Carduchi y los Grunemberg

(Proyecto de navegación entre Madrid y Toledo. Carlos y Fernando Grunemberg. 1668. Publicado en Merchán Gabaldón, Faustino., Madrid puerto de mar: un puerto (seco) de ilusión y la contribución de la ciencia y la ingeniería al desarrollo de la sociedad)

(Cauce del río Jarama a su paso por Vaciamadrid. Agosto 2008)

Después de la muerte de Antonelli, tuvieron que pasar más de cincuenta años para que se recuperase la idea de unir Madrid y Lisboa por vía fluvial. Así, el ingeniero Carduchi, en 1641, reabrió las posibilidades de hacer navegable el Tajo. La finalidad era esencialmente militar, pues se trataba de llevar tropas y víveres para impedir la separación de Portugal que, desde 1580, pertenecía a la monarquía hispánica.

Lo cierto es que en 1599 se habían fabricado nuevas chalupas para la navegación fluvial por el río Tajo, con Felipe III y su corte. Además, hasta 1627, y aún después, iban los reyes hasta Aranjuez desde Vaciamadrid, por lo que el cauce del río Jarama y sus orillas estaban especialmente cuidados.

En fin, en el citado reconocimiento de Carduchi, se habla de la necesidad de hacer una presa en El Pardo para elevar el caudal del río hasta la Casa de Campo. Desde allí, podría continuarse la navegación hasta el puente de Toledo y, siguiendo el curso normal del Manzanares, hasta Vaciamadrid. De este proyecto no se supo nada más, pero lo cierto es que hasta Carlos II, la corte de los Austrias españoles siguió viajando hasta Aranjuez desde Vaciamadrid, que era conocido como el “desembarcadero de Madrid”

Sin embargo, desde el punto de vista político y económico, el siglo XVII estaba asistiendo al desmoronamiento de España como potencia europea, en favor de Francia, Holanda e Inglaterra. Aún así, en 1668, los ingenieros Carlos y Fernando de Grunemberg, presentaron de nuevo un proyecto para hacer navegable el Manzanares desde El Pardo hasta Toledo. Se decía en la memoria, que el río tenía hasta diez veces más caudal del necesario para la navegación, y que el problema estaba más en apartar las aguas que en encerrarlas. Sobre ello, estimaban muy necesaria la conveniencia de tener establecida la Corte en las márgenes de ríos caudalosos, por lo que tenía de certidumbre en el aprovisionamiento de productos necesarios para su mantenimiento.

Estos animosos ingenieros, poniendo el dinero de su bolsillo, llegaron a efectuar las nivelaciones pertinentes desde el puente del Pardo hasta Vaciamadrid, y desde allí hasta San Martín de la Vega. En total, 193.200 pies, doce leguas o unos sesenta kilómetros, con un desnivel máximo de tres dedos y media de caída. El mapa que encabeza esta entrada pertenece a las mediciones realizadas.

En relación a este intento, Miguel Osorio, incluyó, en 1677 un proyecto de presa, en el Jarama a la altura de Vaciamadrid, para que puedan pasar a la vez dos barcas, a través de la acequia, hasta Toledo, con lo que ello suponía para asegurar el mantenimiento de la Corte

Sobre el entusiasmo que suscitó el proyecto, y el papel que empezó a asignarse a los científicos emprendedores en España, baste incluir la respuesta que un consejero dio a la regente Mariana de Austria: “Si Dios hubiese deseado que ambos ríos hubieran sido navegables, con solo un fiat (hágase), lo habría realizado, y sería atentatorio a los derechos de la Providencia lo que ella, por motivos inescrutables, hubiese querido que quedara imperfecto”.


Bibliografía digital:

martes, 12 de agosto de 2008

Vaciamadrid:la navegación fluvial entre Lisboa y Madrid. I. Antonelli.

(En este lugar, ahora dentro del término municipal de Rivas Vaciamadrid, se produce la unión del Manzanares con el Jarama. Agosto 2008)

Desde el siglo XV ya se documentan estudios para unir el Manzanares y el Jarama y conseguir así una vía de comunicación para abastecer Madrid. Este proyecto, aparte de los problemas políticos y las grandes empresas acometidas por la monarquía, se abandonó debido a los perjuicios que se ocasionarían a los molinos, que perderían caudal de agua y, por ende, capacidad de trabajo y recaudación.

Pero a mediados del siglo XVI la idea de hacer navegable el Tajo hasta Madrid cobra gran fuerza con el impulso de Felipe II a esta idea. Así, sabemos que Turriano (Giovanni Torelli) escribió en su libro “Los 21 libros de los ingenios y las máquinas” sobre la posibilidad de hacer navegables los ríos, mediante sistemas de esclusas, canales e incluso viaductos que salvaran desniveles.

El proyecto entusiasmó al rey prudente, que comenzó a comprar terrenos en Aranjuez, Casa de Campo o Vaciamadrid con el fin de controlar las riberas de los ríos cercanos a la corte. De hecho, se convirtió en el principal propietario de lo que luego sería la provincia de Madrid. Además, confío la ejecución de las obras pertinentes a Juan Bautista Antonelli, de quien he incluido un fragmento de un día de navegación entre Vaciamadrid y Aranjuez. La muerte de este personaje, en 1588, significaría la interrupción, casi definitiva del proyecto. Pero ¿Quién era Antonelli? ¿Qué obras realizó para la monarquía hispánica?.

En primer lugar, hay que aclarar que los Antonelli constituyen una saga de arquitectos al servicio de los reyes españoles. Durante tres generaciones y un siglo, ejercieron sus actividades de ingeniería en fortificaciones por el Mediterráneo y el Caribe. Originarios de Gaetta, en Italia, parece ser que el primero en llegar fue Juan Bautista, al que seguiría su hermano Bautista, y sus sobrinos Cristóbal Roda, Juan Bautista el Mozo, Cristóbal y Francisco Garavelli.

Cómo ya he indicado antes, aparte de su actividad constructiva, Juan Bautista Antonelli estudió profundadamente la posibilidad de hacer navegable el Tajo hasta Madrid. Y, aparte de la noticia sobre la travesía de Felipe II, sabemos que acometió determinadas obras, proyectó presupuestos, y llegó a navegar, en persona, desde Lisboa hasta la corte. Parece ser, según la relación de Esteban de Garibay, que el ingeniero partió desde la capital portuguesa en una chalupa, adaptada a la navegación fluvial, llegando a Toledo el viernes, 19 de enero de 1582. Desde allí, tras unos días de descanso:

“Navegó esta chalupa el mismo día (24 de enero) á la tarde camino de Aranjuez, y mas arriba. Dejando al Tajo, entró en el río Jarama; y mucho mas arriba, dejando éste entró en el de Madrid, y subió por él á esta villa con grandísimo concurso de cortesanos a tan gran novedad. De Madrid subió mas arriba la chalupa hasta la ribera de la casa del Pardo; y habiéndose detenido muchos días en estas cosas, dio su vuelta de allí para Madrid y Aranjuez, y pasó por Toledo, sin sacarla del río, como á la subida en 3 de marzo, sábado, por la mañana, y continuó su navegación para Lisboa adonde llegó en salvamento”.

Es decir, desde Toledo, subió por el Jarama hasta su unión con el río Manzanares y, remontando éste, llegó hasta el Pardo. Después, regresó a Toledo y desde allí a Lisboa.

Dos años más tarde, encontramos a Antonelli reconociendo las posibilidades de navegación entre Sevilla y Córdoba y, en ese mismo año, compartiendo lugar con Felipe II y los poderosos personajes de la Corte, río abajo, hacia Aranjuez.

Lamentablemente, nuestro protagonista murió en 1588, justo después de haber conseguido que una expedición de siete barcas partiese de Toledo, el 31 de enero, y llegase a Lisboa quince días después. La segunda expedición no llegó a realizarse, puesto que en esos momentos la prioridad de la monarquía hispánica era la expedición contra Inglaterra y, después, recuperar los daños sufridos en la misma. El proyecto quedará aparcado hasta mediados del siglo siguiente, y el trabajo de Antonelli, casi olvidado.

En todo caso, en el abandono de esta idea, también influyeron las opiniones de altos estamentos de la ciudad de Toledo. Así lo expresaba Garibay:

“No quiero pasar en silencio en este lugar haber estado tan rebelde toda esta ciudad en general, por no lo entender, que no hallé en ella persona alguna en el estado eclesiástico y seglar que no la abominase y se riyese de ella, y que no la estimase y juzgase por dañosa y mala. ¡Cosa absurdísima y de grande ignorancia Creer que lo que á todo el mundo es de grandísima utilidad ha de ser malo para solo Toledo! Hartas conferencias y disputas tuve sobre esto con gentes muy graves, y solo fue de mi voto juanelo Turriano”

Al menos, en cualquier caso, siempre nos quedarán estos versos de Martín Alonso Arias, regidor de Alcántara:

El ingenio mas raro y peregrino
Que en el mundo universo se ha hallado,
Y un juicio tan claro y acendrado
Que alcanza poco menos que divino
Es uno que de Italia á España vino,
Que servir á Filipo ha profesado,
A quien el gran Monarca ha encomendado
Que por el hondo Tajo abra camino:
La obra mas insigne y excelente
Que hasta hoy se ha visto en nuestra España
De quien se han mil bienes prometido.
Juan Bautista es este hombre preeminente,
De quien admira ver la traza extraña
Que en el orbe otra tal jamás ha habido.

Bibliografía digital:

Sobre los Antonelli recomiendo especialmente una gran página electrónica, titulada Los Antonelli, arquitectos de Gatteo. En ella se pueden encontrar documentos, mapas, proyectos y biografías. Muy espectacular la representación en tres dimensiones de los fuertes de La Habana y Cartagena de Indias. Pero sobre lo que nos ocupa, en el apéndice documental, pueden consultarse los documentos 6 (Propuesta que hizo Juan Bautista Antonelli á Felipe II sobre la navegación de los demás ríos de España) y 10 (Relacion de la navgacion del Tajo, escrita por Esteban de Garibay en sus obras genealógicas manuscritas, tomo v, parte 2, lib. 38, tit. 8), entre otros.

lunes, 11 de agosto de 2008

Vaciamadrid: los comienzos de un real sitio.

(Mapa de la provincia de Madrid (detalle). Tomás López, 1773)

En una entrada anterior de este blog hemos visto una imagen de la real casa de Vaciamadrid. Se trata de un pequeño cuadro, de autor anónimo, guardado en el monasterio de El Escorial, que fue incluido por el arquitecto Juan Gómez de Mora en una relación de las casas que tenía el rey de España, a principios del siglo XVII.

Sabemos que fue mandado construir por Felipe II, y era administrado por una Junta de Obras y Bosques, que había sido creado por el mismo monarca, cuando era príncipe regente, en 1545. Dicha Junta se ocupaba del mantenimiento de los inmuebles y de la comunicación entre los Reales Sitios. Éstos, según el cronista de corte, Alfonso Núñez de Castro, eran: el Alcázar de Madrid; la Casa Real de Campo; el Castillo y Monte de El Pardo; la Casa de Vaciamadrid; el Alcázar de Segovia; el Alcázar de Toledo, la Casa Real y Bosque de Valsaín; la Casa Real de Fuenfría; la Casa de la Moneda del ingenio de Segovia; la Casa Real y Huerta de Valladolid; la Casa Real y Bosque de El Abrojo; la Casa Real de Aondesilla; la Casa y Bosque de la Quemada; el Heredamiento de Aranjuez, con su Casa Real, la de Aceca, el Cuarto Real de Nuestra Señora de la Esperanza y bosques y dehesas del Heredamiento; la Fábrica y Patronato de San Lorenzo y sus bosques; la Alhambra de Granada; el Soto de Roma; el Archivo Real de Simancas y la Caballería de Córdoba. Posteriormente, Felipe IV añadiría el palacio y jardines del Buen Retiro.

En la relación anterior observamos como la mayoría de las reales casas tejían una red alrededor del Alcázar de Madrid, enlazando rutas con Aranjuez y El Escorial. A partir del siglo XVIII, el palacio de La Granja de San Ildefonso aumentará a cuatro los principales palacios de la monarquía hispánica. Vaciamadrid era sólo un lugar de paso, una pequeña residencia de caza donde rara vez se pernoctaba más de una noche. Rodeándola, un jardín de trazado ortogonal, con compartimentos cuadrangulares pero, sobre todo la visión de los cortados sobre el río Manzanares y los cazaderos que rodeaban la afluencia de este río con el Jarama.

Pero el Sitio Real de Vaciamadrid no consistía sólo en un palacio con jardín. En la idea de Felipe II estaba el dotarle con tierras de San Martín de la Vega, Ciempozuelo o Arganda, entre otras. Así, en 1572, se tomaron las dehesas de Gózquez y Santisteban, que pertenecían a don Luis Carrillo, señor de Pinto, que recibió las alcabalas de la ciudad, en recompensa. Además, se incorporaron las dehesas de Aldehuela, Buenaño y Pajares. Igualmente, se añadió el soto del Piul y las islas del Jarama: Palomarejo, Ribera, Berrueco y Madresviejas, y el cercado del Jarama. Esto último pertenecía a San Martín de la Vega, que recibió 1.925.212 maravedíes de compensación.

Estas posesiones fueron administradas por Aranjuez, durante algún tiempo, como lo atestigua una relación de Juan Antonio Álvarez de Quindós que, en 1804, escribió una Descripción Histórica del Real Bosque y Casa de Aranjuez. En ella, se nos dice que Sebastián de Santoyo, ayuda de cámara de Felipe II, mandó labrar la casa de Vaciamadrid, y por Real Cédula de 17 de febrero de 1589, los herederos de Santoyo se la transmitieron a Luis Osorio, gobernador de Aranjuez. Este nombró a Gaspar Frías de Miranda, mayordomo de la misma ciudad, para que tomara posesión, y así lo hizo, indicando cuales eran las pertenencias: unas casas, palomar, caballerizas, cuevas, pajar, cuarenta y cinco fanegas, ocho celemines y un cuarto o, lo que es lo mismo, dos yuntas de tierra de labor, más pastos y zonas de pesca. Hasta 1700, la posesión fue administrada regularmente por los herederos de este real heredamiento, pero en este año pasó al marqués de Leganés, que recibió del rey Felipe V, en 1700, el título de Alcalde de la casa real de Vaciamadrid.

El resto (Piul, Gozquez,….), se concedió a los monjes del monasterio del Escorial, para cubrir los gastos de misas por la salvación eterna del rey. Con todo, el monarca se reservó el derecho de uso y disfrute de la caza en el lugar, con jurisdicción (hasta 1658) de los guardas del Pardo y Aranjuez. Ello explicaría, a lo largo del siglo XVII, la presencia de Felipe III y Felipe IV en la residencia real, y no sólo para cazar. Así, Lope de Vega, llegaría a escribir: "A Vaciamadrid llegué/Dios me libre de haber ido/ a Vaciamadrid de noche/ que no lo tengo por limpio..."("La noche toledana").

El mapa que se conserva en la Biblioteca Nacional, y que reproduzco en otra entrada de este blog, corresponde a un pleito, casi a finales del XVIII, sobre límites y jurisdicciones, con el concejo de Aranjuez.

jueves, 17 de julio de 2008

Felipe II viaja en barca desde Vaciamadrid hasta Aranjuez


Gracias al servicio de buscadores de libros de Google, podemos leer el relato completo del ingeniero Antonelli, que nos describe el plácido viaje de Felipe II desde la Real Casa de Vaciamadrid hasta Aranjuez. En dos barcas, y acompañado de grandes personajes de la Corte, músicos y marineros, el monarca llegó a Titulcia, donde fue agasajado por el Conde de Chinchón, que le ofreció una aparatosa merienda.

Después de incorporadas algunas ilustres damas, el monarca se entretuvo - la melancolía era una de las más temidas afecciones de la realeza - disparando arcabuzazos contra todo ejemplar de caza mayor que se movía en las orillas del Jarama.

Al caer la tarde, la comitiva alcanzó Aranjuez, con gran contento del rey prudente, que tomó la firme determinación de convertir Vaciamadrid en el gran puerto de la Villa de Madrid.

El relato del citado Juan Bautista Antonelli, aparece recogido en el libro: Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, de Eugenio Llaguno y Amirola, publicado en 1829.


Una vez que haya aparecido la obra completa, puedes realizar una opción de búsqueda, en la parte derecha de la pantalla (opción "Buscar en este libro"), o ir directamente a la parte que te he indicado. Y si te gusta, puedes descargártelo gratuitamente o incorporarlo a la "Mi biblioteca", que es una opción de Google, como el blog o la cuenta gmail de correo.


lunes, 14 de julio de 2008

El lugar de Vaciamadrid


Gracias al trabajo de digitalización de los fondos de la Biblioteca Nacional, podemos ver este mapa, realizado en 1781 por Juan Eusebio de la Biesca para ilustrar un litigio de jurisdicciones entre Arganda del Rey y Madrid. Creo que es una de las más antiguas representaciones cartográficas que tenemos de Vaciamadrid, y en él ya no hay rastro del palacio de Felipe II.
En todo caso, recomiendo ver el documento en http://www.bne.es/ y pedir en la búsqueda "mapas". Después, en la búsqueda más concreta, introducir "Baciamadrid" (sic).


Casa real de Vaciamadrid




La casa real de Vaciamadrid fue mandada construir por Felipe II como residencia de caza, en un lugar perfectamente integrado con la naturaleza: a orillas del río Manzanares, casi en su confluencia con el Jarama.

Hoy en día no hay vestigios de aquella construcción, salvo este cuadro que se conserva en el monasterio de San Lorenzo del Escorial, y las especulaciones sobre su ubicación, a partir de las fotos de google earth.